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martes, 31 de diciembre de 2013

Instrucciones para componer Cumbia




ALGUNOS EJEMPLOS:

Esa turra agita la cacerola
menea el marron sin control
mueve la zanja enfiestada
entrega la cola agachadita en el baile

sábado, 28 de diciembre de 2013

La verdad tras la leyenda: el Hombre de la Bolsa



La historia cuenta que en mayo de 1928, los Budd, una familia granjera de los Estados Unidos, puso un aviso en el diario pidiendo trabajadores. Un tal Frank Howard respondió al aviso. Era un hombre de cabello y bigote gris, delgado, no muy alto, con un traje viejo holgado, un bombín gastado, que arrastraba una pierna al caminar. Ah, llevaba además una bolsa.
Los Budd invitaron a Howard a almorzar, oportunidad en la que conocea Gracie, una de las hijas del matrimonio Budd, una nena de 9 años, de cabellos y ojos castaños. Howard se maravilló con la pequeña y le obsequió un caramelo.
Poco después de terminar de almorzar, Howard se excusó que debía retirarse a la casa de su hermana, porque su sobrino cumplía años (nueve, como Gracie) pero que volvería para el trabajo, dejando dos dólares como prueba de su buena fe. Antes de salir, se dio vuelta y ofreció llevar a Gracie al cumpleaños.
La madre dudó, pero Howard le aseguró que la cuidaría y le dio la dirección de la casa de su hermana. El padre autorizó la salida. “Deja ir a la pobre niña. No se divierte demasiado” sentenció.
La madre le puso un abrigo, le besó la cabeza y la niña se fue de la mano del señor Howard.
Nunca más la vieron.
El caso moría en el escritorio del detective William F. King, seis años después. Desde ya, no existía la casa de la hermana de Howard y éste se había desvanecido. No había ninguna pista del secuestrador. En octubre de 1934, jugó su última carta: King anunció a los diarios que iba a cerrar el caso definitivamente.
El 12 de noviembre, Delia Budd recibió la siguiente carta: "Mi querida Sra. Budd:El 3 de junio de 1928 llamé a su casa. Almorzamos. Gracie se sentó a upa mío y me dio un beso. Decidí comérmela”.
Esa carta fue el principio del fin. King rastreó al hombre hasta un cuarto en un edificio de la calle 52. La portera del lugar identificó las señas del hombre de la bolsa como las del inquilino Albert Fish. El detective King lo encontró tomando, serenamente, una taza de té.
La investigación a Fish develó una historia siniestra. En Westchester, en una casa abandonada, hallaron los huesos de la pequeña Gracie. Fish confesó que había cazado a más de 100 chicos, algunos de los cuáles los había comido.
“No tengo particulares deseos de vivir, ni de ser asesinado. Es una cuestión indiferente. No creo estar del todo bien” respondió a la pregunta del psiquiatra Frederic Wertham “Siempre tuve deseos de infligir dolor a otros y de que otros me provoquen dolor. Siempre parecí disfrutar de todo lo que hace daño”.
Albert Fish fue ejecutado en la silla eléctrica el 16 de enero de 1936.
Cuando le leyeron la sentencia, se levantó con los ojos brillantes del entusiasmo y agradeció al juez: “Qué alegría. La de la silla eléctrica será el último escalofrío. El único que todavía no he experimentado”.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Carta Abierta a los Motociclistas.



Hola, les comento que la primera vez que me subí a una moto, fue cuando tenia 12 años, y era de un vecino, se trataba de una Puma 125, ya pasaron 53 años de ese día, tuve muchas motos, hice miles de kilómetros por la ciudad y viajando por ruta, me di varios golpes,me pele los codos y me agarre varios resfrios por el frió invernal, a pesar de todo lo expuesto amo las dos ruedas.
O sea que algo entiendo de motos y de circular con ellas, y como también manejo un auto creo que puedo opinar con cierta autoridad.
Circulando a 70 kph en la ciudad, el vehículo recorre 20 metros por segundo, y teniendo en cuenta que transcurren 7 décimas de segundo desde que vemos un obstáculo y frenamos, y los frenos actúan, sumado la distancia de frenado, el choque sera inevitable ante un imprevisto, la ley es muy sabia cuando fijo el limite de 40 kph.
Por todo lo expuesto, al ver que van a fondo por calles transitadas, sin luces, de a tres, no respetan los semáforos, ni el sentido de circulación de las mismas, les quiero dar un consejo desde mi experiencia:
SI SE QUIEREN MATAR COMPREN UN ARMA Y SE ME PEGAN UN TIRO, MANGA DE HIJOS DE REMIL PUTA, y no pongan en riesgo la vida de los demás.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Borges en Tiempo Nuevo

Tiempo Nuevo batió records de audiencia, de admiraciones, de adhesiones y de rechazos. Por si usted no lo vió ni lo escuchó, aqui las respuestas fundamentales.

Bernardo Neustadt: ¿Cómo quiere que lo llame: Borges, maestro, Jorge Luis?

Jorge Luis Borges: Borges, a secas, porque ése es mi nombre. Maestro no soy de nadie.

Neustadt: Usted ha dicho que el mundo sin negros no pierde nada. ¿Porqué piensa esto?

Borges: Vamos a imaginarnos el mundo sin vascos -yo tengo bastante sangre vasco-, vamos a imaginarnos el mundo sin negros -que yo sepa, no tengo sangre negra-. Sería exactamente igual. Hay países que han dado mucho, entre los países modernos, desde luego. Es evidente que Italia, Inglaterra y Francia, mientras que es evidente que hay otros países que han dado menos, o casi nada. Eso es lo que yo he dicho, nada más.

Neustadt: ¿Qué pasa si por ahí se le descubre que tiene sangre negra?

Borges: Y, nada. Posiblemente la tenga. Pienso que no hay un individuo en el mundo de sangre pura. Puede haber algún esquimal, algún africano. Pero en general, las sangres están muy mezcladas.

Neustadt: Me decía hoy que usted encuentra al hombre americano solo. ¿Borges también es solo?

Borges: Sí, muchas veces me siento solo. Pero tengo amigos, pocos pero buenos; tengo gente que me quiere. Y tengo además un refugio que no todos tienen y es el hecho de que esencialmente soy un escritor. Mal escritor, buen escritor, eso no importa. Lo importante es poder refugiarme en la literatura, eso es lo que más me ayuda a escapar de la soledad.

Neustadt: Pero usted sabe que es un gran escritor.

Borges: No. Yo no creo ser un gran escritor. Sin salir de este país hay escritores muy superiores a mí. Yo me considero siempre un chapucero. Mal escritor, pero buen lector. He pasado la mayor parte de mi vida leyendo en diversos idiomas.

Neustadt: Le quiero hacer un pequeño test, muy breve. ¿Qué es para usted la democracia?

Borges: Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales. Estos señores que van desparramando su retrato, haciendo promesas, a veces amenazas, sobornando, en suma. Para mí ser político es uno de los oficios más tristes del ser humano. Esto no lo digo contra ningún político en particular. Digo en general, que una persona que trate de hacerse popular a todos parece singularmente no tener vergüenza. El político en sí no me inspira ningún respeto. Como político.

Neustadt: Creo que hay casi una crueldad de su parte. El mundo está dirigido por políticos. Usted también es un político, es popular...

Borges: No. Yo no soy un hombre político. Si mañana me llamasen para ocupar un puesto político, porque me eligiesen o impusiesen, yo sé lo que haría: renunciaría inmediatamente. No entiendo de política, de igual modo que no entiendo de medicina, no entiendo de música, no entiendo de ingeniería, ni entiendo de cultura.

Neustadt: ¿Del amor entiende, Borges?

Borges: Sí. Desgraciadamente, sí.

Neustadt: ¿Cómo desgraciadamente?

Borges: Porque desgraciadamente pienso que trae más pesares que placeres. Ahora claro que la felicidad que da el amor es tan grande que más vale ser desdichado muchas veces para ser feliz algunas. ¡Es también una cuestión de estadística!

Neustadt: Vale la pena entonces ser desdichados muchas veces para ser felices un minuto?

Borges: Sí. Yo creo que sí. Yo creo que todos nosotros hemos sido muy felices con el amor alguna vez y también creo que todos hemos sido muy desdichados muchas veces. El amor le ofrece a uno esa incertidumbre, esa inseguridad del hecho de poder pasar de una felicidad absoluta a la desdicha; pero también de poder pasar de la desdicha a la brusca, a la inesperada felicidad. Pienso que es una experiencia y uno no debe rehusar experiencias.

Neustadt: Usted ha dicho en unos de sus libros: "Mis convicciones en materia política son harto conocidas. Me he afiliado al Partido Conservador". Y más adelante agrega: "Creo que con el tiempo mereceremos que no haya más gobierno". ¿Sigue pensando lo mismo?

Borges: Bueno, creo que por el momento necesitamos unos 200 años de dictadura, y después, desde luego, bastante más civilizados, prescindir del gobierno. Ser conservador es una forma de ser escéptico.

Neustadt: Dígame, ¿la libertad cuenta algo para usted?

Borges: No. Yo creo que se le ha dado demasiada importancia. Sobre todo, ya que la mayoría de la gente no sabe ejercerla. La ejercen de un modo bobo.

Neustadt: ¿Qué piensa del estudiantado argentino?

Borges: Pienso que no se diferencia en nada al del resto del mundo. Además creo que son mejores los métodos que se siguen aquí, que son los europeos, que en los Estados Unidos. Allí parece que todo se apoya en una de las facultades humanas que me parece deleznable, y es la memoria. Para un gran místico sueco, la principal facultad del cerebro era el olvido. La verdad es que recordamos demasiadas cosas.

Neustadt: ¿No será que lo mejor que tiene la memoria es la capacidad de olvido?

Borges: Sí, pero en ese caso podemos decir que el mayor defecto del olvido es que a veces incluye a la memoria.

Neustadt: ¿Ve en los jóvenes la posibilidad de algún cambio, a tantos errores que ya se han cometido?

Borges: Creo que los jóvenes como los adultos estamos totalmente a la deriva. Yo no sé qué puedo hacer para ayudar al país. Tengo la máxima voluntad y la mayor incapacidad.

Neustadt: ¿Usted en qué cree más: en el perdón o en la penitencia?

Borges: Por lo pronto, no creo en el perdón. Si yo obro mal, y me perdonan, el perdón es ajeno y no puede mejorarme a mí. De modo que ser perdonado no tiene importancia. Ser castigado, puede sí servirme. Puede ayudarme a pensar en lo mal que he obrado. Creo que hay un solo don que se aplicaría igualmente al perdón o a la venganza y es el olvido.

Neustadt: ¿Cómo se ve como argentino, como escritor, como ser humano?

Borges: Como argentino, tengo mi conciencia tranquila. Fui nombrado director de la Biblioteca Nacional por la Revolución Libertadora, porque sabían que no era peronista. Cuando volvió el gobierno de cuyo nombre prefiero no acordarme, renuncié. Como escritor, trato de escribir lo mejor posible, lo cual no es mucho. Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones y errores. Pero tengo sentido ético. En fin, no espero ni castigos ni recompensas. El cielo y el infierno me quedan grandes.

Neustadt: ¿Lo espera el purgatorio entonces?

Borges: No, ninguna de las tres cosas. Espero desaparecer definitivamente. Y espero además no ser recordado. ¿De qué me sirve morir si van a seguir pensando en mí?

Neustadt: ¡Pero usted es un nihilista entonces!

Borges: Sí, desde luego, pero tranquila y burguesamente nihilista.

Neustadt: ¿Nunca juzga al fútbol?

Borges: Me parece una forma del tedio. Además al argentino no le gusta el fútbol. Le gusta ver ganar tal o cual cuadro. Fútbol así, no. Yo nunca he oído decir a la gente: "¡Caramba, yo soy de San Lorenzo de Almagro, pero qué bien ha ganado Boca! ¡Qué contento estoy!" Entonces el fútbol no les interesa.

Neustadt: ¿Para usted qué es ser amigo?

Borges: Es algo muy misterioso. Contar con una persona. Saber que esa persona puede contar con uno. Pero la amistad no significa la frecuentación.

Neustadt: ¿Es una forma de amor?

Borges: Yo no estoy tan seguro. Yo diría que el amor no puede prescindir de la amistad. Si el amor prescinde de la amistad es una forma de locura. Una especie de frenesí, un error en suma. Que en la amistad haya algún elemento del amor puede ser; pero son dos cosas diferentes. El amor exige pruebas sobrenaturales, uno querría que la persona que está enamorada o enamorado de uno le diera pruebas milagrosas de ese amor. En cambio la amistad no necesita de pruebas.

Neustadt: Si uno amó mucho y dejó de amar, ¿se puede ser amigo?

Borges: Sí, quizá eso mejore la amistad. Quizás después del amor quede siempre algo de amor, algo sentimental, algo especialmente grande.

Neustadt: Le voy a leer una frase suya...

Borges: ¡Y me arrepiento de ella de antemano!

Neustadt: En el "Informe de Brodie" usted dice: "Soy decididamente monótono". ¿Sigue usted considerándose monótono?

Borges: Yo veo que estoy más o menos siempre escribiendo el mismo cuento. Tengo siempre tres o cuatro argumentos de cuentos y los voy sometiendo a tratamientos distintos. Los digo con una inflexión distinta, los sitúo en distintas épocas, distintas circunstancias, y ya son nuevos.

Neustadt: ¿Qué es un hombre inteligente?

Borges: Realmente, no sé. Muchas veces cuando uno dice que tal o cual persona es inteligente se refiere más a que es ocurrente, que tiene algo que decir de un tema inmediatamente. Esa persona puede no ser inteligente. La inteligencia puede ser lenta.

Neustadt: ¿Usted es inteligente?

Borges: Si me dan algunos años para pensar, soy inteligente. Si me hacen preguntas como las suyas, inmediatas, soy más bien estúpido.

Neustadt: Quisiéramos que nos hablase un poco de la honestidad.

Borges: La honestidad es tan rara que uno tiene pocas ocasiones de estudiarla. Pero creo que toda persona tiene algo de ejercicios honestos. Por ejemplo yo sé que mi vida ha sido una trama de errores. He pasado gran parte de ella comprobando que los demás tenían razón; sin embargo, he tratado de ser honesto, de no mentir más de lo necesario. Parece que no puede vivirse sin mentiras. No ignoro cínicamente, pero creo haber obrado bien. De modo que me considero una persona proba. He sido indiferente, he sido cruel, sí, pero por estupidez, por negligencia.

Neustadt: ¿Por qué los argentinos somos un fenómeno de a uno y un desastre en grupo? Lo tenemos a Borges, a Vilas...

Borges: Vilas es un hombre desconocido para mí, pero supongo que tiene méritos. Pero sí, es raro. Probablemente porque somos un país de individualistas, respondiendo a nuestra herencia española. Mi padre era un anarquista, individualista. Yo me crié bajo la misma línea.

Neustadt: ¿Qué es la patria?

Borges: La patria es algo que se siente, no puede definirse. Yo la siento muy profundamente. Si la definimos, estamos diluyéndola en palabras.

Neustadt: Borges, ¿cuántos idiomas habla?

Borges: Yo creo que uno, el español. Ahora, yo puedo expresarme en inglés, en alemán. Luego la suerte me dio dos idiomas más: el latín que estudié cinco años en la Universidad y el francés, ya que me eduqué en Ginebra. Sé italiano y portugués como lo saben todos aquellos que hablan el español. Cuando perdí la vista, en 1955, pensé que eso tenía que ser el principio de algo; recordé que yo llevaba en la sangre un idioma que ya se dejó de hablar hace siglos, el Old English o inglés antiguo. Entonces estudié este idioma sajón. Ahora he pasado al estudio de islandés, afín al anglosajón, pero con una literatura más compleja.

Neustadt: ¿Por qué le gusta tanto Islandia?

Borges: Me gusta su literatura: es una de las más complejas y también de las más desconocidas. Además Islandia es un país admirable. Yo estuve dos veces y creo que me sentiría feliz viviendo allí.

Neustadt: Pero quédese aquí...

Borges: Sí, por el momento estoy aquí, pero soy islandés honorario o trato de serlo. En Islandia tuve una gran satisfacción: salió una noticia en los diarios donde se me nombraba como "el gran trovador escandinavo". Confieso que me llenó de orgullo.

Neustadt: ¿Le gusta ser trovador, no?

Borges: ¡Sí, pero además trovador escandinavo!

Neustadt: Esta pregunta puede parecer cruel, pero no lo es, y es cristiana. El día que usted pueda volver a ver bien, ¿qué es lo que le gustaría volver a ver?

Borges: Vacilo entre dos contestaciones: algunas caras, algunos libros. Quiero leer poesía, en alemán.

Neustadt: Las caras ¿le gustaría que fueran de mujer o de hombre?, ¿jóvenes o maduras?

Borges: ¡Por raro que parezca yo diría de mujeres, de mujeres jóvenes! (Y agregó en voz baja: si llego a decir que quisiera ver a un hombre ¿sabe lo que dirían de mí...?) 

Del Gral. Roca a Milani

Anécdotas Irrepetibles de la Patria.!!!!!!!!

Bajo la presidencia del Gral. Roca, ante los riesgos de algunos conflictos fronterizos, éste, con patriótica previsión, encomendó al Gral. Pablo Ricchieri, que viajara a Alemania y adquiriera 40 mil fusiles Máuser para equipar convenientemente al ejército. 

El general Ricchieri formalizó rápidamente la compra de los máuseres con las fábricas alemanas. En la entrevista final, se le acercó un representante de los fabricantes, quien le presentó un sobre y le expresó:

-General, los fabricantes me han encomendado que le entregara este sobre con el importe de "la comisión" que le corresponde por su intervención.

Ricchieri abrió el sobre y encontró un cheque de un considerable monto. Sin titubear, tomó el cheque, lo endosó y se lo devolvió al funcionario diciéndole:

- Mande tres mil Máuser más.

Unos años después, el gobierno argentino, envió al Almirante Onofre Betbeder a Inglaterra, para controlar la entrega de los acorazados "Rivadavia" y "Moreno" en las debidas condiciones.

Éste viajó a los astilleros de Southampton y por 4 meses inspeccionó los barcos tornillo a tornillo. Al concluir satisfactoriamente su inspección, telegrafió al gobierno argentino para que saldara la cuenta.

Al día siguiente, un empaquetado funcionario de levita, se presentó a su oficina y le dijo:

-Almirante, permítame que le entregue este sobre en reconocimiento por su trabajo y la imparcialidad con que ha cumplido su misión.

Betbeder abrió el sobre y retiró un cheque, e inmediatamente llamó a un secretario y le dictó la siguiente nota:

"El gobierno de la República Argentina cumple en agradecer a los directores de los astilleros la rebaja por la cantidad de 300 mil libras esterlinas, que han tenido a bien hacerle sobre el precio de los barcos".

Otros años más tarde, bajo la presidencia de Victorino de la Plaza, el presidente del Brasil viajó a la Argentina en una visita de confraternidad.

Entre los agasajos se programó el banquete oficial. Como éste no podía realizarse en la Casa Rosada, por hallarse en reparaciones, resolvió que se celebrara en la casa particular del presidente, en la calle Libertad.

Al día siguiente del banquete, Victorino de la Plaza, llamó a su ama de llaves y comenzó a extender los cheques de su cuenta personal, para pagar a los proveedores. Al concluir le observó a la ama de llaves:
-Señora, falta la cuenta de los vinos.

Ésta le explicó:

-Sr. Presidente, como era una comida oficial, se trajeron los vinos de la bodega de la Casa de Gobierno.
Plaza le contestó:
-Señora, en mi casa el gobierno no paga los vinos. Vaya al almacén y reponga a la bodega las botellas que se consumieron.

En aquel entonces, la Argentina ocupaba el 6º lugar en la escala mundial. POR SU GENTE.

martes, 10 de diciembre de 2013

Ayuda para Assassin's Creed IV: Black Flag




Cazas templarias (Assassin's Creed IV: Black Flag)

Las cazas templarias son grupos de misiones que van apareciendo a medida que avanzamos en el juego, y que nos harán conseguir las llaves con las que desbloqueamos la armadura templaria. Además, cada misión nos da dinero (350, 500, 700 y 1500 respectivamente).

Caza Templaria 01: Opía Apito

Esta primera caza templaria consta de cuatro misiones:

Misión 1: La asesina taína
En el estrecho de las Caimán (327,334) nos encontramos con Opía Apito, que nos reta a despellejar más presas que ella. La clave de esta misión consiste en ir un poco por nuestra cuenta y usar la vista de águila para detectar presas, siguiendo primero las indicaciones del juego. Cuando nos ataque el jaguar, huye hasta subir a un árbol y dispárale a salvo.

Misión 2: Barcos templarios
Nos reunimos con Opía en el muelle de Gran Caimán (397,324). Sigue sus indicaciones y luego dirígete al oeste, mezclándote entre la gente hasta acercarte a tus blancos, y finalmente robar al blanco marcado.

Misión 3: Mano derecha
De nuevo en Gran Caimán encontramos a Opía. Sigue sus indicaciones y ve la cinemática hasta que comience la persecución, siguiendo a Vargas hasta que se desencadena una cinemática y la persecución se convierta en naval. Tenemos que debilitar el barco de Vargas usando el mortero, y luego abordarlo y matarlo.

Misión 4: Tras los pasos de Lucía Márquez
La última misión de Opía Apito es en la isla de Pinos (335,469) y tenemos que seguir al blanco (Lucía Márquez) hasta que nos encontremos con un grupo de guardias. Se desencadena una gran batalla, a la cual se unen nuevos enemigos, teniendo que proteger a nuestra acompañante. Tras acabar con todos ellos podemos perseguir a Márquez y asesinarla de un disparo.

Caza Templaria 02: Rhona Dinsmore

Misión 1: Guarida bajo ataque

La primera misión de Rhona Dinsmore es en la Habana. Tendremos que sobrevivir a varias oleadas de enemigos que atacarán la guarida templaria desde tres puntos diferentes. Es muy productivo usar barriles de pólvora explosiva en los puntos de entrada, usando el tiempo entre oleadas para colocarlos, y luego disparar a los barriles cuando comiencen a llegar los enemigos.

Misión 2: Un ladrón en el mercado

Podemos continuar la misión anterior con ésta, ya que quedamos frente a Rhona. Tenemos que encontrar a un ladrón en la zona del mercado, para lo cual deberemos usar la visión de águila. Cuando lo encontremos corre hacia él y embístelo, y luego acaba con él.

Misión 3: Carrera armamentística

De nuevo en la Habana, en la guarida de los asesinos. Tenemos que prender fuego a tres almacenes de pólvora, y es mucho más fácil hacerlo de forma sigilosa. Para ello podremos matar sigilosamente a los guardias, usar bailarinas para camuflarnos o usar dardos narcóticos. En todo caso, hay que prender fuego a las tres reservas y huir para que la explosión no nos alcance.

Misión 4: El fin de Flint

De nuevo en la Habana, Rhona nos encarga acabar con Hillary Flint y nos acompañará por la Habana para buscarla. Es muy recomendable adoptar un perfil bajo para intentar evitar una batalla a gran escala que pueda poner a Rhona en peligro. Finalmente tenemos que localizar a Flint, acabar con ella y huir.

Caza templaria 03: Antó

Misión 1: El asesino cimarrón

Las misiones de Antó comienzan en Kingston. Tenemos que espiar una conversación en movimiento, para lo cual es necesario permanecer cerca del círculo y que no nos detecten. Para ayudarnos en lo segundo podemos contratar bailarinas que iremos encontrando por el camino. Una vez terminado el espionaje es el momento de acabar con ellos, persiguiéndolos por las calles.

Misión 2: Reclutamiento de cimarrones

Tenemos que liberar a tres esclavos a los que apuntan con pistolas. Es importante, obviamente, que no mueran, por lo que tendremos que realizar acciones sigilosas. El primer esclavo está acompañado de dos guardias, por lo que tenemos que hacer un asesinato aéreo doble desde el tejado, para así liberarlo. El segundo está en movimiento, acompañados por varios guardas, y podemos usar bailarinas para distraerlos. Finalmente, el tercero está en compañía de un capitán, que tendremos que asesinar para liberar al esclavo.

Misión 3: Bajo ataque
Tenemos que proteger la guarida de los templarios de las diferentes oleadas de enemigos. El objetivo es sobrevivir junto con Antó. La misión consiste en resistir a los ataques enemigos y acabar con todos, para lo cual recomendamos enlazar rachas de asesinatos.

Misión 4: La treta del comandante
Esta misión que se inicia en Kingston nos pide realizar una persecución en la que tenemos que identificar blancos, hasta llegar a identificar al capitán Abraham. Tenemos que acabar con él en la zona restringida, para lo cual es recomendable acercarse por una zona de acecho, y desde ahí dispararle un dardo, o atraer su atención para matarlo. La misión terminará cuando logremos huir.

Caza templaria 04: Vance Travers

Misión 1: Oh, hermano
Nuestro encuentro con Vance Travers es en Nasáu. Tenemos que buscar a un blanco en el norte, para lo cual tenemos que espiar, pudiendo contratar a bailarinas para que nos ayuden a pasar desapercibido mientras identificamos al blanco con nuestra vista de águila. Tenemos que identificar finalmente al objetivo, y eliminarlo desde lejos para evitar meternos en más líos, aunque no es un requisito principal.

Misión 2: El otro hermano
Tenemos que proteger a Upton de los ladrones, para lo cual debemos vigilar desde una posición de acecho y esperar a que aparezcan los ladrones para ir matándoles. Los primeros ladrones llegan en pareja y podemos matarlos sigilosamente. Luego, mientras seguimos a los dos hermanos, tenemos que acabar con un tercer ladrón. Finalmente, tenemos que acabar con el último ladrón tras encontrarlo en un tiempo límite.

Misión 3: La pena de Upton
Tenemos que proteger a Upton de los ataques, pero al principio no tendremos armas, por lo que tendremos que sobrevivir usando contraataques y movimientos de desarmar. El segundo enfrentamiento contra guardias ya puede usarse armas, lo que hará las cosas más fáciles.

Misión 4: Reina de los piratas, rey de los necios
La misión final de las cazas templarias es en la isla de Nasáu. Tendremos que internarnos en una especie de guarida en el bosque, por lo cual es recomendable saltar de árbol a árbol. Luego, tenemos que identificar a Vance y acabar con él desde el aire, para después perseguir a Jing Lang y matarla.

Tras completas las misiones podremos ir a la guarida de Gran Inagua para conseguir la armadura templaria.


Superbarcos (Assassin's Creed IV: Black Flag)

Las misiones de los superbarcos están disponibles a partir de la secuencia 4, pero para hacerles frente necesitaremos todas las mejoras posibles para nuestro barco. Cada una de las batallas nos da una recompensa de 20.000 reales. La batalla comienza cuando nos acerquemos a unos 500 metros de ellos.

El Impoluto
Localización: Cerca de Tortugas Secas (199,894).
Salud: 52.000
Nivel: 75.
Observaciones: Tiene un daño de embestida muy alto.

La dama negra
Localización: Cerca de Serranilla (289,67).
Salud: 30.000
Nivel: 75.
Observaciones: Mortero peligroso, casco muy reforzado.

HMS Prince
Localización: Cerca de Navassa (900,67).
Salud: 50.000
Nivel: 75.
Observaciones: Muy veloz.

Hermanos de Sangre (son dos barcos)
Localización: Cerca de Eleuthera (871,808).
Salud: 25.000 (cada uno de los barcos).
Nivel: 75.
Observaciones: Divide y vencerás.

Fuertes navales (Assassin's Creed IV: Black Flag)

Al conquistar cada fuerte por diferentes puntos del mapa nos haremos con el "control" de esa zona, o al menos eliminará sus áreas restringidas y dará acceso a todos los coleccionables. Dependiendo del nivel de dificultad del fuerte obtendremos una mayor recompensa monetaria al conquistarlo.

Cada asalto al fuerte se compone de tres fases: una batalla naval usando el barco, que tendrá que estar preparado con las suficientes mejoras, un batalla terrestre en la que tendremos que matar hasta a tres capitanes, y el asesinato del comandante del fuerte para rendirlo definitivamente.

Fuertes de una estrella de dificultad

Fuerte de Tortugas Secas

Ubicación: 254,749.
Dificultad: 1 estrella.
Requisitos del barco: Mejoras básicas.

Tenemos que destruir tres blancos con el barco, es recomendable iniciar el asalto desde el este, más allá de esto no es necesario un armamento muy potente ni demasiado fuerte. Una vez en la batalla de tierra, podemos avanzar más rápido si escalamos por el escenario hasta llegar a donde está el capitán y lo matamos desde arriba.

Fuerte de Eleuthera

Ubicación: 726,784
Dificultad: 1 estrella.
Requisitos del barco: Mejoras básicas.

Es recomendable atacar desde el oeste, acabando con todos los blancos rápidamente y luego atracando el barco para comenzar el asalto al fuerte en sí. No requiere ni demasiado armamento ni defensa. El asalto terrestre tampoco tiene gran dificultad, podemos escalar por el fuerte para acabar rápidamente con el capitán y proseguir con el comandante.

Fuerte de Gibara

Ubicación: 657,521
Dificultad: 1 estrella.
Requisitos del barco: Mejoras básicas.

Es recomendable atacar desde el oeste o el norte, evitando los barcos que pueden venir por el este, y los cañones de su puerta sur. Más allá de eso el asalto no tiene más dificultad que los anteriores. La batalla terrestre sigue permitiendo que avancemos rápidamente y trepemos, acabando con el capitán con un asesinato aéreo.

Fuertes de dos estrellas de dificultad

Castillo de Jagua

Ubicación: 356,556
Dificultad: 2 estrellas.
Requisitos del barco: Protección del casco reforzada, juego avanzado de cañones, bala de cañón reforzada, morteros reforzados y cañones ligeros avanzados.

Fuerte de Cabo de Cruz

Ubicación: 566,390
Dificultad: 2 estrellas.
Requisitos del barco: Protección del casco reforzada, juego avanzado de cañones, bala de cañón reforzada, morteros reforzados y cañones ligeros avanzados.

Fuerte de Contoy

Ubicación: 102,547
Dificultad: 2 estrellas.
Requisitos del barco: Protección del casco reforzada, juego avanzado de cañones, bala de cañón reforzada, morteros reforzados y cañones ligeros avanzados.

Fuete de Navassa

Ubicación: 728,219
Dificultad: 2 estrellas.
Requisitos del barco: Protección del casco reforzada, juego avanzado de cañones, bala de cañón reforzada, morteros reforzados y cañones ligeros avanzados.

Fuertes de tres estrellas de dificultad

Fuerte de Chinchorro

Ubicación: 124,357.
Dificultad: 3 estrellas.
Requisitos del barco: Todas las mejoras de élite.

Fuerte de Serranilla

Ubicación: 347,140.
Dificultad: 3 estrellas.
Requisitos del barco: Todas las mejoras de élite.

Fuerte de Charlotte

Ubicación: 470,272.
Dificultad: 3 estrellas.
Requisitos del barco: Todas las mejoras de élite.

Contratos de asesino (Assassin's Creed IV: Black Flag)

Los contratos de asesino son treinta en total y nos dan una recompensa de 1.000 reales por cada uno. La clave de ellos consiste en lograr acabar con el blanco sin alertar a los guardias y sin que logre escapar. En caso de que escape, podremos reiniciar la misión sincronizando con una atalaya cercana.

Los asesinatos de los diferentes lugares se desbloquearán por orden. No se desbloqueará uno hasta que hayas desbloqueado el anterior, o hasta que se dé una circunstancia especial en el juego (que indicamos).

Asesinatos de Kingston

1. El amo de la plantación: La mejor forma de hacerlo es subiendo al tejado (sin que nos vean) y disparar un dardo enloquecedor.

2. Puesto de guardia: La mejor forma de evitar los guardias que protegen al blanco es escalar el acantilado para encontrarnos de bruces con el blanco.

3. El Esclavista: Desde los tejados podemos identificar al blanco y acabar con él desde lejos.

4. El juez: Tiene lugar en Port Royal, la península al sur de Kingston. El blanco es un hombre que está gritando a las puertas de una casa, la mejor forma de acabar con él es desde los tejados.

5. Contrabandistas de armas: Es el capitán de una zona restringida, la mejor forma de acabar con él es usar el elevador para subir al tejado, acabar con el guardia y atacar desde lejos al capitán.

6. El capitán británico: El blanco está gritando en medio de una zona restringida, podemos o bien dispararle desde las alturas o incluso contratar a los piratas borrachos para que acaben con él.

Asesinatos de la Habana

1. Hoguera en la playa: Espera al blanco desde la zona de acecho. El blanco va y vuelve entre un escondite y los piratas, métete en el escondite cuando se vaya, y mátalo cuando esté de vuelta.

2. Un cargamento de pólvora: Nada hasta la zona del asesinato, identifica al blanco desde el agua, cuélgate del borde del barco y mata al objetivo cuando pase por encima.

3. El comandante español: Sube a los tejados, teniendo cuidado de que los artilleros no te vean (es recomendable matarlos), y cuando identiques al blanco dispárale un dardo.

4. Vendedor sin licencia: Sube a los tejados evitando que te identifiquen los artilleros y exploradores, e identifica el blanco con la vista de águila.

5. No más impuestos: Desde los tejados, acércate al blanco, identifícalo y acaba desde arriba con él.

6. Una fuga frustrada: Sube a los tejados desde el andamio, acaba con la vigilancia, e identifica el blanco. Justo cuando lo hagamos, tendrá un altercado e intentará huir. Es el momento de acabar con él.

Asesinatos de Nasáu

1. El capitán pirata: La mejor forma de acercarse al capitán es seguir un camino de parkour por los árboles que empieza hacia el este de su posición, identificar el banco desde arriba y acabar con él.

2. Los forajidos: Desde la atalaya lanza un dardo al centinela, y luego identifica al blanco con la vista de águila y acaba con él.

Asesinatos de Arroyos

1. Ladrones de tumbas: El asesinato tiene lugar en la isla de Pinos. Desde la atalaya de la zona restringida, salta y entra en las ruinas. Tras acabar con varios guardianes sigilosamente, espera a que el blanco llegue y asesínalo desde una esquina.

2. La última para el camino: El blanco tiene un altercado y huye en un barco, deberemos acabar con él tras perseguirlo en barco.

Asesinatos de New Bone

Náufrago: Desde la atalaya divisa el blanco, luego vete acercándote a él usando las zonas de acecho hasta estar cerca y poder dispararle un dardo.

Asesinatos de Corozal

1. El hermano indigno: Para llevar a cabo este contrato hay que conquistar el fuerte naval de Chinchorro. Luego, tendremos que volver a él y subir hasta la oficina del comandante, teniendo cuidado de no ser detectados, para ver que el traidor está precisamente hablando mal de Kenway.

2. La cueva del forajido: Para completar esta misión es necesario haber conseguido la campana de buceo en la secuencia seis para así poder bucear hasta el lugar. Éste tiene centinelas que dan patrullas, y tendremos que esperar a que estén separados para matarlos uno por uno, o darán la alarma. El segundo de ellos tiene un mosquete que podremos usar para acabar con el blanco.

Asesinatos de Isla de Crooked

1. Los furtivos: Sube a la atalaya de la isla Mayaguana, y desde ahí podrás divisar el blanco y acabar con él con un dardo.

2. El desertor: Este blanco está completamente solo, pero echará a correr en cuanto nos vea. Podemos elegir o bien dispararle con la pistola mientras estamos ocultos o sorprenderle por la espalda.

Asesinatos de Gran Caimán

1. Dilema de los gemelos: Esta misión no tiene un blanco, sino dos (obviamente, gemelos). Tendremos que acercarnos hasta la salida de la taberna usando los tejados, y lo más recomendable es acabar con los dos usando dardos enloquecedores.

2. Guarida del contrabandista: Para completar esta misión necesitamos la campana de buceo, que nos dan en la secuencia 6. Tendremos que recorrer una especie de laberinto mientras buceamos hasta llegar al blanco. Luego, lo más recomendable es acabar con el capitán que es el blanco usando un dardo enloquecedor.

Asesinatos de New Bone

El temible pirata: Este contrato nos lo dan en New Bone pero el blanco del asesinato se encuentra en la isla de Misteriosa. La mejor forma de identificar el blanco es usar la atalaya de la zona. Luego, deberemos seguirlo y acabar con él.

Asesinatos de Île à Vache

1. La expedición: Este asesinato nos lo encargan en Île à Vache pero tiene lugar en la Bahía Cumberland. La mejor forma de identificar el blanco es subir hasta la atalaya y desde ahí usar la visión de águila. Desde la misma atalaya podemos acabar con el blanco usando un dardo enloquecedor.

2. El jefe esclavista: Esta misión nos lleva a la isla de Tortuga. Tendremos que acercarnos hasta una casa de gran tamaño fuertemente protegida, pero usando las zonas de acecho podemos dar la vuelta a la entrada principal, escalar por la parte de atrás, identificar el blanco desde el tejado y acabar con él con un asesinato aéreo.

Asesinatos de Isla de San Andrés

1. Un asunto de esclavistas: Esta misión nos pide acabar con un objetivo que está en un barco, que llegará al muelle de San Andrés pasado un tiempo. Podemos tanto acabar con el enemigo entrando desde el muelle como acercarnos al barco a nado y escalar por ahí, e incluso abatirlo con nuestro barco.

2. El cazador de tesoros: Este contrato tiene lugar en la isla de Ábaco. Podemos acabar con el blanco desde la atalaya, esperando a que vaya a entrar en una tienda de campaña, y disparándole entonces un dardo enloquecedor.

Asesinatos de Placer de los Roques

1. El informante: Este asesinato tiene lugar en el fuerte de Tortugas Secas y para llevarlo a cabo tenemos que haberlo conquistado. La mejor forma de realizarlo es hacer un desplazamiento rápido al fuerte y llegar hasta la reserva de pólvora, disparándola para que su explosión se lleve por delante al blanco.

2. Negocios turbios: Este asesinato es de nuevo contra un objetivo en barco, pero en esta ocasión no desembarcará, sino que tendremos que atacarlo con nuestro barco y o bien abordar el navío enemigo o bien hundirlo por completo. Es importante que no detecten nuestro acercamiento y acabar rápido con él, pues lleva escolta.