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sábado, 15 de abril de 2017

Violencia de Genero

No pasa un día donde no aparezca la triste noticia, mujer que desapareció y apareció muerta, o brutalmente golpeadas, eso sin contar los innumerables casos de violencia domestica.
De poco sirven al parecer las marchas de Ni una Menos o las campañas en los medios masivos, siguen muriendo mujeres, y sigue la violencia familiar, no hace mucho se veía por TV  una publicidad donde aconsejaba meterse para evitar golpes o incluso la muerte, y ahi me pregunte si esto sirve para algo, porque en la mayoria de los casos la victima de violencia saldra en defensa de su golpeador.
Si los padres aconsejan a una chica que determinado joven no es bueno para ella, seguro que se enojara y llegara en muchos casos a irse del hogar, esto tambien pasa en matrimonio de varios años, la victima termina justificando al victimario.
Mi modesta opinión es que la mejor manera de bajar el indice de violencia es que las mujeres desde chicas sepan abrir los ojos y no enojarse si alguien les aconseja de lo inconveniente de una relacion.
Muchas piden consejo, pero no les gusta si oyen algo contrario de lo que piensan hacer.
Ojala que en algunos años este flajelo quede reducido a casos muy aislados.

sábado, 28 de enero de 2017


Una "leyenda familiar" cobró vida con el descubrimiento


Publicado el 22/03/2015 - Un pedazo de historia nacida en el seno de la familia Gigli y que con el correr de los años supo transmitirse de generación en generación, hace génesis en el relato que Rodolfo "Chofi" Gigli allá por los años setenta, escuchó de sus ancestros y supo resguardar como un secreto familiar para sacarlo a la luz ahora, como una manera de evocar las vivencias de su bisabuelo, don Santo Gigli, recién venido a nuestro país.

Esta historia que Rodolfo reveló en exclusiva a EL LIBERAL, le fue referida por su querida "Nona" cuando él era apenas un niño. Hoy cobra relevancia con el reciente hallazgo de dos tramos de las vías del Puente Negro, porque este descubrimiento ayuda a reconstruir un episodio que tiempo atrás, fue motivo de discusiones e hipótesis que no cerraban.

Todo comenzó cuando estando en Brasil, allá por el año 1900, don Santo Gigli recibió la propuesta de venirse a la Argentina, más precisamente para trabajar en Santiago del Estero, donde muchos de sus paisanos italianos se encontraban radicados. "Este detalle hizo más interesante la propuesta de arribar a estos lares junto a su familia", contó Rodolfo Gigli. Pero las cosas no eran como parecían. Al llegar a la ciudad de La Banda, se topó con la triste realidad de que quien le había prometido una oportunidad laboral no lo esperaba.

Sin agotar su esperanza, don Santo recurrió al boticario del lugar. Era un hombre de origen italiano que le preguntó el nombre de la persona que lo había invitado a venirse a Santiago. Cuando se lo dijo, el paisano cambió el tono, le preguntó si había venido con su esposa y si tenía hijas; tras la respuesta afirmativa, le dijo con voz firme: "¿Está con plata? Alójese en el lugar que le voy a indicar, enciérrese ahí, no salga hasta que yo regrese".

"El boticario cumplió cuenta Rodolfo, refiriendo a la historia que a su vez le contó la "Nona"-, le consiguió un nombramiento, iba a ser guarda puente y le dio la llave de una casilla que estaba al ingreso del mismo Puente Negro, en el margen de La Banda".

Agradecido por el gesto de su paisano, don Santo le pidió que le explicase el por-qué de tanto misterio y por qué tuvo que esconderse por cuatro días. Sin más remedio, "el tano", le explicó que quien le ofreció venirse a La Banda, era un personaje oscuro de la zona, del que muchos sospechaban que reclutaba, ya en ese entonces, mujeres para la prostitución.

Tremendo asombro se llevó don Gigli y un sentimiento de impotencia lo sacudió a sabiendas del riesgo que podía sufrir su mujer, quien velaba por sus dos hijas y un niño, que junto a él llegaban a estas tierras en busca de un destino mejor.

Al poco tiempo, don Santo comenzó a cumplir sus funciones en un extremo del Puente Negro. Recorría las vías del ferrocarril, revisando su estado y haciéndose de cargo de realizar las señales para el paso del tren.

La noche cumbre de esta historia llegó con una torrencial tormenta, de las que nos tiene acostumbrados el clima de nuestra provincia. El río corría con fuerza. Entre los truenos pareció oírse un estruendo diferente. El relato que la bisabuela entregó a "Chofy" se vuelve rico en detalles. Don Santo sintió que algo había pasado y salió a mirar. El viento y la copiosa lluvia le apagaron el farol. Igual emprendió el camino por el puente. Uno a uno los durmientes mientras abajo, el río bramaba.

"Caminaba como podía y se podría decir que no veía ya nada, de repente un relámpago iluminó la noche y entonces una escena terrible apareció delante de sus ojos: las aguas se arremolinaban alrededor de una gigantesca estructura en el lecho del río ¡se había caído un tramo del puente! Y don Santo estuvo a punto de precipitarse al vacío. Lo salvó el relámpago que lo hizo ver el desastre. La Nona dice que en ese momento, el pobre sólo atinó a gritar ´¡Madonna santa!´".

La crecida del río Dulce había demostrado toda su bravura y el pedazo macizo del puente que había derrumbado con toda su fuerza, se apostaría en el lecho del caudal, intentando sepultar una historia salvada por los recuerdos.

El hallazgo

Casi 100 años después, cuando el Puente Negro comenzó a cobrar vida con la obra del Tren del Desarrollo, Rodolfo Gigli reconocido fotógrafo del medio- visitó la zona con la idea de registrar con imágenes la crecida actual del Rio Dulce. Fue el mismo día que un grupo de operarios se topó con aquel tramo de hierro, hundido en el agua y el tiempo.

Rodolfo no dudó ni un segundo. Habló con Miguel Campos, quien se encontraba trabajando en la obra. "Me comentó que cuando estaban haciendo un canal de fuga, una máquina se trabó en algo enterrado y nadie de los presentes sabía que era, ya que estaba enterrado bajo el nivel del rio y parecía un tramo del puente. Se le consultó a uno de los ingenieros de la obra, Facundo Moya, quien le dijo que se habían todos sorprendido mucho cuando vieron aquel hierro oxidado", remarcó.

Aquel tramo hallado en las tareas de excavación, al que los especialistas denominan "ordinarios", tiene una longitud de 20 metros. La gran mayoría de los tramos del puente son de estas características, salvo los seis centrales cuya longitud duplica la de los ordinarios.

"Lo que nos confundía aquel día, es que este tramo está casi debajo del 5° tramo "alto" (como los denominamos a los de 40 metros) y más aún, se observan restos de dos pilas de fundación, idénticas a las que existían en ambas márgenes, de Santiago y La Banda, luego de los estribos del puente", sostuvo.

Lo cierto es que aquel tesoro enterrado en la profundidad del viejo rio y descubierto en forma accidental, ayudó a cerrar una "leyenda familiar" que se transmitió entre los Gigli por más de cien años. "Puede ser un hallazgo histórico para Santiago, para mí es una confirmación de una parte de la vida de nuestra familia" dijo Rodolfo-, después de esto, hoy puedo decir que encontré el tramo del puente que mi bizabuelo perdió hace 94 años" . l

lunes, 8 de agosto de 2016

Dejar ir

Durante la vida hacemos duelos permanentemente y la mayoría de las veces no nos damos cuenta. Cada cambio (una mudanza, terminar la secundaria, una separación, etc) cada crisis vital (dejar de ser niños, la adolescencia, el climaterio, etc) nos enfrenta con la tarea de aceptar y tolerar lo que se ha perdido y a su vez asumir y acomodarnos a lo nuevo. Cuando se trata de la pérdida de un ser querido la tarea del duelo es mucho más conciente y dolorosa. Nadie discute que la muerte de un/a hijo/a es el dolor más intenso y difícil de elaborar. Algunos dicen que es antinatural, que primero deben irse los padres. Seguramente tengan razón. Cómo se nombran a los padres que han perdido un hijo. Ningún idioma cuenta con una palabra que los identifique. Hasta la lengua nos muestra lo difícil que es simbolizar y nombrar tanto dolor.

El duelo
Las características que acompañan a una pérdida determinan la mayor o menor dificultad para iniciar el trabajo del duelo. Digo trabajo porque es un verdadero proceso psíquico el que se debe hacer para elaborar una pérdida, aceptarla y poder así seguir adelante. Con esto me refiero a:
-El tipo de vínculo que se tiene con la persona fallecida (padre, hijo, hermano, amigo)
-La edad que tenía cuando falleció (cuanto más joven es, más cuesta aceptar su fallecimiento)
-La manera en que se produjo su muerte (es diferente el impacto que produce una muerte abrupta y sorpresiva que si ocurre luego de una larga enfermedad)
A modo de descripción se pueden diferenciar tres etapas del duelo. Cabe aclarar que se puede pasar de una etapa a otra a partir de la elaboración que la persona va haciendo de la pérdida pero también puede ocurrir que se regrese a una etapa anterior que se creía superada. Algunas personas no logran llegar a la última etapa y caen en una profunda depresión o melancolía.
-Fase de negación: frente al shock y la intensidad del impacto, las personas tienden a negar lo ocurrido. Se muestran incrédulos. Se enojan. Ponen en duda sus creencias. Buscan explicaciones y culpables. Necesitan hablar mucho sobre todo lo que sucedió, recordar y relatar cada momento una y otra vez. Hablar es una manera de elaborar el dolor, simbolizando con las palabras se alivia tanto el cuerpo como el alma. Poco a poco se toma conciencia que la persona fallecida ya no estará y va aflorando la tristeza.
-Fase aguda de duelo: la psiquis necesita mucha atención y energía para recomponerse. Freud dirá que la libido que estaba depositada en la persona amada vuelve al yo. En esta etapa se produce el verdadero trabajo del duelo. Es normal que no se sientan ganas de salir, de estar con otras personas, de trabajar. Es necesaria cierta introversión para ir aliviando el dolor. En este tiempo es importante acompañar a la persona en duelo con la presencia más que con consejos y motivaciones. La persona necesita tiempo. Tendrá sentimientos ambivalentes de amor y odio, enojo, llanto, aceptación parcial de la pérdida. Poco a poco deberá ir deshaciendo el vínculo emocional que tenía con el ser amado.
-Fase de resolución: paulatinamente se irá conectando con la vida cotidiana. Siente que recupera la energía. El dolor va dejando lugar a los recuerdos acompañados de cariño y tristeza. Las culpas van cediendo y poco a poco se permite disfrutar de su vida nuevamente.

El duelo se completa cuando se ha podido aceptar la pérdida, se ha podido expresar libremente el dolor y la ambivalencia afectiva y poco a poco se vuelven a establecer los vínculos emocionales y sociales que se tenían. Es decir, se ha realizado el duelo cuando la persona se ha podido adaptar a la nueva realidad tolerando la falta del ser querido, manteniendo los vínculos afectivos y estableciendo de a poco nuevas relaciones y oportunidades. Cuando se ha podido dejar ir al ser amado....

Lic. Andrea Gómez, psicóloga y sexóloga 

Meditación de Día de Muertos

Meditación de Día de Muertos

Preparativos

  • Lee varias veces la meditación para que no interrumpas tu sesión
  • Escoge un tiempo del día en el que nadie te moleste y puedas estar en silencio.
  • 1 vela pequeña

Meditación

  • Estira todo tu cuerpo.
  • Siéntate en una silla cómoda, con la espalda recta sin recargarla en el respaldo. Si puedes sentarte en el suelo en flor de loto o seiza, adelante.
  • Enciende la vela y apaga las luces.
  • Cierra tus ojos y respira profundamente, varias veces. Trata de tranquilizar y relajar todo tu cuerpo. No avances al siguiente paso hasta que todos tus músculos estén relajados.
  • Regresa tu respiración a ritmo normal.
  • Piensa en la persona que se fue y que extrañas mucho.
  • Date tiempo para recordar todos los buenos momentos, el aprendizaje, las risas y las lágrimas. Quédate en ese momento favorito, donde más disfrutaste su compañía.
  • Esa persona te mira a los ojos por un largo momento.
  • Con una voz tranquila y en calma te dice: “Muchas gracias por recordarme, eso me hace muy feliz. Tuve una vida llena de aprendizaje. Ahora estoy bien. No tengo hambre, frío ni calor. Por favor mira la llama de esta vela. Es brillante y genera un calor muy agradable. Va a brillar por un largo rato y luego se apagará. Esta fue mi vida. Así es la vida.”
  • Abre tus ojos y mira la vela.
  • Di en voz alta. “Muchas gracias por tocar mi vida, aprendí mucho de ti. Es hora de que descanses y que los dos seamos libres para seguir adelante. Adiós. Adiós. Adiós.”
  • Quédate en silencio observando la vela. Mira cómo se consume. Esa es nuestra vida. Esa es la naturaleza de las cosas. Todo se acaba, pero todo brilla y nos deja su calor.
Esta meditación la aprendí hace muchos años y es una experiencia muy poderosa. Si la sigues al pie de la letra y la repites varias veces durante esta temporada de muertos, te ayudará mucho a dejar ir.
El objetivo primordial es que entiendas que todo termina y que entre más te aferres al recuerdo de alguien que murió, nunca cerrarás el ciclo y te causarás mucho daño. No serás libre para moverte a nuevas experiencias en tu vida.
Suelta a esas personas que se fueron. Este es tiempo para que tú escribas tu propia historia. Hoy es el tiempo en que debes hacer brillar tu propia luz y dar calor a los que te rodean.
Este año la meditación estará dedicada a mi abuela. Ella me enseñó a pintar y a disfrutar el arte. Me hizo lector irremediable y me mostró un mundo libre, crítico, donde todo es digno de análisis y renovación. Me enseñó que la pregunta más importante es ¿por qué?
Feliz Día de Muertos

sábado, 5 de diciembre de 2015

El arte de la política


Cómo diseñar un futuro alternativo desde la izquierda, según el académico británico David Harvey.
Ha escrito sobre urbanismo, medioambiente, neoliberalismo, posmodernidad y marxismo; para muchos es uno de los principales autores vivos de las humanidades. El británico David Harvey llegó a Uruguay en el marco de la celebración de los 100 años de la Facultad de Arquitectura, y hoy a las 19.00, en el Paraninfo, recibirá el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de la República.
-Con el ascenso de Jeremy Corbyn en Gran Bretaña, Bernie Sanders en Estados Unidos, Syriza en Grecia y Podemos en España, pareciera que existe un renacimiento de la política radical y de izquierda a lo largo de Europa y Estados Unidos. ¿Cuáles son sus impresiones sobre el estado de la izquierda en el Primer Mundo?
-Quisiera ser optimista, pero francamente soy más bien cauto, por varias razones. Lo impactante de Sanders y Corbyn es que fueron una gran sorpresa para la prensa convencional. Me da la impresión de que esa prensa ha construido una narración sobre cómo es el mundo y está muy cómoda en esa narración, que no incluye a gente como Corbyn o Sanders como gente con influencia alguna. Esa narración estuvo equivocada desde el principio: estaban ocurriendo muchas más cosas de lo que se reconocía. Se puede rememorar algunos de los movimientos sociales de masas que sorprendieron a la gente, como las enormes manifestaciones contra la guerra en 2003. Nuevamente, éstos fueron eventos sorprendentes, que se desvanecieron más bien rápido. La razón por la que soy cauto en relación a lo que puede ocurrir es que veo que Syriza, por ejemplo, llegó en una posición muy fuerte, y ahora se está manteniendo en el poder administrando todas las cosas que dijo que quería abolir. Y creo que si Corbyn dura -y pienso que va a durar más de lo que muchos creen-, va a ser también por haber cedido, en parte, porque el poder ya no está en la política. Y no está en la política por dos razones: una es que las clases altas, la plata grande, domina a la política; y la otra es que las personas que son intuitivamente de izquierda no confían en la política en absoluto, tienden a no votar. Entonces, ocasionalmente aparece algo como Corbyn o Syriza, pero la gente no se mantiene en la política. Hay una especie de política de la antipolítica que domina nuestra izquierda. Y es muy difícil transformar eso en algo organizado o en una campaña política bien orquestada. Por eso no soy optimista en cuanto a que podamos ver cambios importantes como consecuencia de todo esto. Lo que sí veo es mucha gente muy desencantada con lo que ocurre; veremos qué forma de expresarlo encuentran en los meses y los años que vienen. Pueden ser modos de expresión de izquierda o de derecha. La derecha está vivita y coleando en el Norte Global, y está reclamando fascismo. Aún así, conservo la esperanza en que reviva la política antiausteridad.
-Al mismo tiempo que emergen estas nuevas izquierdas, parece haber un resurgir de la importancia del pensamiento de izquierda, tanto en el norte como en el sur. En América del Sur hay una gran discusión entre los que siguen a Ernesto Laclau y piensan en términos de estrategias populistas que logren tomar el poder del Estado y quienes siguen a Antonio Negri y piensan en una política horizontal, no estatal y local. Ninguno parece dar una gran respuesta: las estrategias populistas pueden tomar el poder del Estado pero no saben cómo lidiar con el capital, mientras que las estrategias horizontales nunca parecen ser capaces de crear movimientos grandes y sostenidos. ¿Donde se ubicaría usted en este debate?
-Creo que Negri está cambiando su postura; no creo que esté tan comprometido con esas formas horizontales. De hecho, en una entrevista reciente dijo que su pensamiento y el mío estaban convergiendo, lo que me resulta bastante sorprendente. Existe cierto fetichismo de la forma organizacional en la izquierda que significa que cualquier cosa que no sea horizontal no está contemplada, cualquier cosa de gran escala es rechazada. Yo no veo la política en esos términos; de hecho cada vez que estuve en una estructura de asamblea en realidad no era horizontal, existían liderazgos secretos y todo eso. Creo que sería necesario algo de pragmatismo en esa parte de la izquierda en cuanto a cómo piensa en la organización y en que debería hacer. Es cierto que las estrategias populistas pueden servir para tomar el poder. Pero lo que vimos en Argentina es que existe un límite a lo que podés hacer cuando estás comprometido con una estrategia populista.
-Quería preguntarle sobre ese punto. Varias veces ha usado a América del Sur como ejemplo de un lugar en el que los movimientos sociales fueron capaces de responder al capital. Éste es un momento muy especial para América del Sur, porque todas las fuerzas progresistas y revolucionarias están en crisis o en graves problemas. ¿Cómo ve esta situación?
-Hubo un momento curioso en la historia de América Latina, al final de las dictaduras, en el que vimos cómo se daban paralelamente la democratización y el neoliberalismo, y cómo la colisión de estas dos fuerzas creó una oportunidad para la aparición de una izquierda muy peculiar, basada en cuestiones de derechos que eran perfectamente compatibles con el neoliberalismo, pero que estaba basada también en la profundización de la democracia. Más adelante vemos, por ejemplo, que Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores llegan al poder en Brasil y son, al principio, muy progresistas. Pero paso a paso se van haciendo más y más cautivos del capital, y empiezan a desempoderar a los movimientos sociales. Entre 2005 y 2010 las cosas estaban extremadamente activas, pero desde entonces el poder político ha domado a los movimientos sociales. Por ejemplo, los movimientos indígenas del campo ecuatoriano ya no son tan fuertes como eran. Es una paradoja que hayan sido gobiernos de izquierda los que los desempoderaron. Y ahora esos gobiernos de izquierda están en problemas. Y vemos una situación en la que la derecha puede hacerse cargo, y los movimientos sociales no van a estar allí para crear resistencia. Esto, por supuesto, se une al hecho de que hubo un boomeconómico en América Latina durante aquellos años, que en buena medida estuvo unido al comercio con China. La caída de los precios de las materias primas generó serios problemas económicos en casi todos los países de América Latina, por lo que estamos viendo tasas de crecimiento cero, y no el fuerte crecimiento de hace cuatro o cinco años. Estas cosas suceden juntas y pintan un panorama muy complicado.
-En ese tema parece haber una contradicción en la acción de los gobiernos progresistas y revolucionarios de América del Sur. Pareciera que su habilidad para redistribuir y para obtener victorias políticas depende de su capacidad para atraer grandes inversiones, ser exitoso en los mercados internacionales y exportar materias primas, todas cosas que dan poder al capital sobre el territorio, ya sea mediante la especulación inmobiliaria, el desarrollo agrícola o la minería. ¿Hay alguna forma de salir de esta contradicción?
-Es el clásico problema que ocurre cuando el socialismo es visto simplemente como algo relacionado a la redistribución y no se presta atención a la producción, a cómo se organiza ésta. Se da exactamente esa contradicción: el programa redistributivo depende en lo crucial del programa de desarrollo, lo que significa que, en esencia, renunciás la estrategia de desarrollo del país a grandes empresas. Tiene que existir una manera alternativa de pensar el modo de producción, que no sea dependiente del capital. Esto no está siendo proyectado, excepto quizá en organizaciones muy periféricas de escala bastante pequeña: economías solidarias, cooperativas de trabajadores, fábricas recuperadas. Estos movimientos son relativamente pequeños y no fueron organizados como una fuerza que reconfigure cómo se produce la riqueza en la sociedad, y que pueda ser aislada del poder del capitalismo global, que deviene cada vez más centralizado y más politizado en la forma en que opera alrededor del mundo.
-Las organizaciones que querrían ir en otra dirección son demasiado pequeñas, mientras que los gobiernos de izquierda son capaces de transformar sus excelentes relaciones con el capital en una forma de obtener apoyo popular. Siendo América Latina una región pobre y desigual, existe una demanda popular real de mayores niveles de consumo. ¿Es posible, en una región pobre, la aparición de un movimiento político que no se base en promesas de crecimiento del consumo?
-Depende de qué forma de consumo estemos mirando. Una cosa que me impresiona de América Latina en los últimos 20 o 30 años es hasta qué punto la forma de consumo que se promueve está construida en torno al automóvil, a nuevas carreteras, a shoppings. Parece casi diseñada para ser estadounidense. Y francamente éste no es, para mí, un modo de producir especialmente sano o valioso. De hecho, últimamente cuando visito grandes ciudades latinoamericanas paso mucho tiempo estancado en embotellamientos, y pienso “por qué este compromiso con lo que en Ecuador llaman 'buen vivir' implica estar sentado en un embotellamiento, rodeado de shoppings y condominios”. En otras palabras, existen formas variadas de consumismo, y creo que el modelo de consumismo que está siendo importado en estos países no necesariamente es una forma de consumismo que uno quisiera promover si estuviera pensando en el bienestar de todos. De hecho, algunas de las protestas que han emergido, por ejemplo los levantamientos en las ciudades brasileñas en 2013, están relacionadas con el precio del transporte, de los megaproyectos en torno a la Copa del Mundo, que estaban recibiendo recursos masivos que no estaban llegando a la gente. Qué consumo queremos es una gran pregunta, y creo que podemos decir a la gente: “Miren, no estamos en contra del consumo, estamos a favor del buen consumo: comida limpia, sana y buena en lugar de comida chatarra, menos tiempo de transporte, mayor proximidad del trabajo a la residencia, rediseño urbano”. En otras palabras, deberíamos buscar un modo de consumo radicalmente diferente del que está siendo promovido, con consecuencias muy desafortunadas para muchas ciudades de América Latina.
-Mencionó el “buen vivir”. Existe una intensa discusión en América del Sur entre los que usan esta categoría desde posiciones decoloniales y antidesarrollistas y aquellos en la izquierda tradicional, más economicista. Como intelectual marxista que estudia la relación entre el capital y la naturaleza y ha propuesto una economía de crecimiento cero, usted parece estar en los dos bandos del debate. ¿Como ve esta cuestión?
-Es un poco incómodo, porque me disparan desde los dos costados. Murray Bookchin, que era anarquista y dejó el anarquismo, dijo recientemente que él pensaba que el futuro de la izquierda dependía de poder juntar lo mejor del anarquismo con lo mejor del marxismo, y que mientras no aprendamos a hacer eso no vamos a ir a ningún lado. Me inclino a estar de acuerdo con eso, porque pienso que muchas de las ideas que se encuentras en los grupos autonomistas y anarquistas en términos de organización social y relación con la naturaleza son muy positivas, y merecen ser miradas y trabajadas. Me gusta la idea del socialismo confederal, un modo de gobierno basado en asambleas locales y asambleas macro, que buscan formas de desplazar al Estado capitalista con otras formas de gobierno. Son ideas muy interesantes. Pero es muy difícil para este tipo de política pensar en cómo organizar sociedades macro de manera que alimentemos, refugiemos y vistamos a 7.000 u 8.000 millones de personas de una manera razonable. Y no creo que los movimientos anarquistas o autonomistas puedan responder a esa gran pregunta. Esa pregunta fue tradicionalmente abordada por grupos de la izquierda tradicional, aunque de una manera tan dogmática que terminó por despreciar la profundidad de las propuestas anarquistas y de izquierda en lo que refiere a la organización y la naturaleza. Tenemos que juntar muchas de estas cosas de la mejor manera que podamos. Veo que está sucediendo algo de eso en el norte de Siria, entre las poblaciones kurdas de Rojava, que llevan adelante experimentos. He tratado de viajar hasta allá durante los últimos seis meses para ver qué está ocurriendo, pero el gobierno turco no me lo ha permitido. No pretendo ir para decir “acá está la respuesta”, sino para ver que existen experimentos de este tipo que deben ser apoyados. Entonces, nuevamente, creo que existen posibilidades y que hay que tener la cabeza abierta. Y tenemos que pensar que una parte del asunto es estar preparados para redefinir el terreno teórico en el que estamos pensando.
-Uno de los principales conceptos de sus últimos trabajos es que si bien el capital no es capaz de resolver sus contradicciones, sí es capaz de moverlas de manera de que no exploten. Al mismo tiempo, usted pone mucho énfasis en la ciudad como lugar de organización política. ¿Es posible, desde lo local o lo nacional, enfrentar esta capacidad que el capital tiene de moverse mediante burbujas, corridas, etcétera?
-Estoy firmemente convencido de que toda política debe tener raíces en las circunstancias locales. Pero también estoy firmemente convencido de que si se mantiene en lo local y no va a otro lugar, fracasa. La pregunta, entonces, es cómo construir atravesando diferentes escalas. Existen intentos de construir conexiones internacionales. El MST [Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra] de Brasil intentó hacerlo, organizaciones como Vía Campesina tienen un alcance global. La única respuesta a esa pregunta es que comencemos a configurar vínculos firmes y activos entre organizaciones, en términos de su acción política. Te puedo dar un pequeño ejemplo: la Unión Europea está en serios problemas como configuración. Existe una generación entera de estudiantes que atravesó Europa gracias a programas de becas como Erasmus. Yo le pregunto a estos estudiantes por qué no construyen la base de una organización completamente distinta que diga “hay cosas que valen la pena de Europa, pero no la forma capitalista basada en Maastricht, y nosotros somos la generación revolucionaria que va a reconfigurar esto”; y ellos casi siempre dicen “Europa es burócrata” y todo eso. Esto nos lleva al problema del descreimiento en la capacidad para hacer algo. Hoy empezamos hablando sobre hasta qué punto un movimiento antiausteridad puede desarrollarse a lo largo de Europa e incluso más allá, y esto es posible si se logra canalizar a los sectores de la población que ven algo valioso en trabajar juntos, en un ambiente de respeto a las diferencias, para diseñar un futuro alternativo. Eso es lo que espero ver, y es de lo que hablo tanto, para tratar de hacer que la gente empiece a pensar en ello. Porque si no ocurre, vamos a estar encerrados con esta bestia capitalista, a la que no le está yendo muy bien, a pesar de que a los capitalistas les esté yendo extremadamente bien. Ellos tienen que ser privados de su poder, y eso va a ocurrir o bien pacíficamente, por medio de la aparición de movimientos de masas, o bien de una manera mucho, mucho peor.

Gabriel Delacoste

martes, 15 de septiembre de 2015

La Mejor Manera

Comparto estas reflexiones de Marta Franchi



La mejor manera de alivianar la angustia que suele traernos un pequeño o gran problema, es poder reírnos en vez de enojarnos o culparnos.
Por mas acomodado que queramos tener todo, las cosas a veces fallan. Es así. Nadie tiene todo perfecto. Que no te mientan. 
Te equivocaste? Qué bueno, significa que estas haciendo algo!
Te criticaron? Alguien gracias a vos se siente mas sabio
Te sentís incomprendido? Explicate mejor o reíte de vos mismo
Te olvidaste de algo? Bienvenido al mundo de los imperfectos!
Dijiste algo que no debías? No lo niegues. Hacerte cargo y discúlpate.
Se te desordenaron los patitos? Tomate un recreo y ponelos en fila de nuevo
Te dejaron? Llora un rato, come mucho helado y después ríete pensando de la que zafaste (Quién quiere estar con alguien que no nos quiere???) y salí de nuevo
Andas con poca plata? Pedí ayuda, busca formas de gastar poco sin divertirte menos y no te olvides que hay gente que tiene fortunas e igual la pasa horrible.
No siempre es fácil, a veces vale llorar un rato y lamentarse. Pero sólo un rato. Hay que tratar de tomarse la vida lo mas liviano posible, con la mayor cantidad de risa que nos salga. Amargarse no soluciona nada. Que casi todo te importe pero que nada te mate.
La sonrisa, la buena onda, el humor, ser amable y no tan serio, al final siempre pagan.